El compromiso y la formación transforman espacios cotidianos en verdaderas oportunidades de desarrollo. Así lo demuestra Fernando, habitante de Santa Rosa de Cabal, quien ha convertido el solar de su vivienda en una unidad productiva con gran diversidad agrícola y pecuaria. Gracias al acompañamiento del SENA, hoy fortalece su proyecto mediante conocimientos y materiales de formación que impulsan su productividad. Su historia es un ejemplo de cómo el aprendizaje puede generar bienestar y desarrollo sostenible desde el hogar.